martes, 30 de septiembre de 2014

Black Mirror 2X01- Elecciones


Nos encanta decidir y nos encanta elegir. Elegimos lo que nos gusta y desechamos lo que no nos interesa. De eso va este capítulo de Black Mirror, de felicidad a la carta, de elecciones que creemos libres y que al final no lo son tanto. Hablamos de los programas de entretenimiento y de cómo alguien decide por nosotros qué ver, hacer, desear, pensar o sentir. Y es que para saciar nuestro afán de placer y alejarnos de las preocupaciones muchas veces optamos por distraernos, y una opción para dejar la mente “en blanco” son las pantallas: de televisión, del ordenador, del móvil, de lo que sea, pero que suceda fuera de nosotros y no tengamos que implicarnos demasiado, o eso creemos.

En esta realidad futura la sociedad se encuentra adoctrinada: viven en espacios individuales reducidos, constantemente vigilados y privados de la naturaleza. Las protagonistas son las pantallas que configuran todo el espacio, desde el suelo hasta el techo, los ojos no pueden descansar desde que despertamos hasta que volvemos a dormir. Todo ser humano vive sometidos a un flujo constante de estímulos e información previamente diseñados y programados para masacrar la conciencia, crear aspiraciones superfluas y seguir retroalimentando el sistema. Hasta el más heroico y desesperado grito de rebelión tiene lugar en una sociedad distribuida desde un talent show.

Aquí la realidad aumentada actúa como placebo y nos hace la vida más “fácil”, recordándonos a otras historias como Wall-E donde los humanos son seres obesos que se desplazan en sillones voladores o el Gran Hermano de la obra 1984 de George Owell.


Al contemplar esta prisión moderna tuve la sensación permanente de agobio y desazón, además de dejarme un vacío… ningún ser humano es capaza de verse a sí mismo en medio de las incesantes olas de realidad fragmentada en imágenes y sonidos absorbentes. Y en mi mente rezumban muchas preguntas… ¿Nos convertiremos en una sociedad dominada desde la satisfacción de las necesidades inmediatas y los placeres básicos? ¿Acaso son las publicaciones, anuncios, canciones, likes, tweets, retweets, videos, realities, ofertas, películas etc. el camino para crear una sociedad como ésta? ¿Son las pantallas y todo lo que ofrecen el culmen de las aspiraciones humanas? No sé si me da más miedo que la tecnología acabe por dominarnos o que nos adurmamos y nos controle en consecuencia. Espero que sepamos elegir.

1 comentario:

  1. Una muy buena reflexión sobre un tema que ocupa nuestro día a día. Nuestra naturaleza nos hace libre pero al mismo tiempo prisioneros del desarrollo ¿sabremos elegir? Lo importante es que, como dices, sepamos controlar lo que nosotros mismos creamos para que esto no nos controle a nosotros como creadores. Eso sí, las tecnologías muchas veces están controladas por personas al mando (como se puede ver en el capítulo) y la división de clases en nuestra sociedad considero que es algo difícil de controlar.

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